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viernes, 5 de noviembre de 2010

EDITORIAL LA PERSECUCIÓN DEL ABORTO

De marzo de 2009 a abril de 2010 la Procuraduría General de Justicia inició 17 averiguaciones previas en contra de mujeres que interrumpieron su embarazo, una de ellas de tan sólo 12 años de edad. Del total, cuatro fueron consignadas ante juzgados de Defensa Social del estado de Puebla, según denunciaron miembros de la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos (Ddser).

Resulta inadmisible que un Estado que ha carecido de la suficiencia mínima para satisfacer las necesidades indispensables de la existencia, como el trabajo, la salud y la educación, lejos de abocarse a la solución de estos graves problemas que aquejan a la sociedad, se dedique a perseguir a mujeres que deciden abortar.

La moral de los grupos de poder más conservadores fue hecha ley al endurecerse las penas contra mujeres que interrumpen voluntariamente su embarazo en Puebla. Sin embargo, a pesar de las sanciones, los abortos siguen sucediendo, y si antes no había condiciones salubres para quienes tomaban esa difícil decisión, ahora también se criminaliza a menores de edad que, en todo caso, son las menos culpables de la carencia de protección a sus garantías, las más inocentes ante la ausencia de políticas públicas que brinden información sobre sexualidad y salud reproductiva certera, amén de opciones legales y seguras ante la eventualidad de resultar embarazadas sin desearlo.

Para desgracia de toda la sociedad, los abortos seguirán ocurriendo, pero ahora con la agravante de una penalización que abonará a las secuelas psicológicas de quienes tienen que recurrir a esto, una estigmatización legal y social que es injusta por donde quiera que se le vea.

Ojalá los diputados de la próxima Legislatura  muestren sensibilidad y altura ante las circunstancias, deroguen la penalización del aborto y promulguen leyes que protejan los derechos de las mujeres, en lugar de castigarlas.

Blanca Alcalá y el elogio del absurdo

Mal parada queda la presidenta municipal de Puebla, Blanca Alcalá cuando entrega una presea a quien no la merece. Peor queda cuando el episodio se repite.

Y más cuando encarna la dialéctica que ha inspirado el discurso de una activista política que nos ha ofrecido una posición inteligente y liberal.

No sólo por la entrega del Premio Estatal de la Juventud a Guillermo Almazán Smith, un ultra conservador con todos los males que ello conlleva, como el cuestionamiento permanente en contra de mujeres decididas a hacer uso de sus potestades y derechos.

También por consentir el bochornoso autoelogio de un siervo de la comuna de nombre Marco Polo Camacho Belmonte, que el próximo 20 de noviembre recibirá un Premio al Mérito Estatal del Deporte en la categoría de “Fomento, Apoyo e Impulso” a la actividad física.

En uno y otro episodio existe un hilo conductor: el elogio de lo absurdo.

Almazán Smith forma parte de una agrupación inspirada en los movimientos más conservadores de la sociedad. La premiación se llevó a cabo sin siquiera tomar en cuenta el criterio de una sociedad plural y señaladamente secularizada.

No representa los intereses de una juventud cada vez más crítica e irreverente, necesitada de espacios auténticos para expresar sus convicciones. Es en todo caso, la expresión de un segmento social de la clase media alta acomodada y distante de las causas que alimentó la lucha histórica que Blanca Alcalá tanto enarbola.

En episodio del “gestor” deportivo de la comuna, Marco Polo Camacho, se invoca una de las frases infaltables cuando se trata de cuestionar la arrogancia y la prepotencia desde la función pública: elogio en boca propia es vituperio.

Habido como está de hacerse notar ante los gobiernos estatal y municipal electos, el premiado funcionario municipal decidió pactar con Salomón Jauli, director del Instituto Poblano del Deporte para recibir un galardón que le permita invocar la oración que en distinto todo se escucha en otros ámbitos de la vida pública: ¡aquí estoy!

Uno y otro episodio ponen en un escenario incómodo a la alcaldesa que ha procurado ser congruente entre lo que dice y lo que hace. Puede ser que haya carecido de información sobre ambos episodios. En todo caso habrá que ponderar la ausencia de un colaborador confiable y eficiente.

Pero también, la falta de observancia de un asunto de la mayor relevancia, como la de garantizar los equilibrios necesarios en una sociedad agraviada por posturas tan rancias como las de la derecha; o tan insultantes como las de Camacho Belmonte, servidor público municipal capaz de subir al podio en 17 días más, para recibir un premio sin el mayor de los rubores.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Las mujeres en la independencia y la Revolución Mexicana

Las mujeres en la independencia y la Revolución Mexicana

 
El tema de la revolución y la Independencia mexicana han sido tratados siempre como lo trata la historia oficial, historia que deja mucho qué desear en cuanto a la información que se proporciona. 
 
Siempre sobresalen héroes, hombres ilustres que han contribuido a las victorias; pero de quienes se mencionan poco o nada, de quienes se conoce por ser la esposa o la viuda de, es de la mujer mexicana y su participación importantísima en la guerra de la de la Independencia y la revolución.
 
Martes, 14 de septiembre del 2010  |  Autor: Miguel Amaranto

Como apología al machismo, los libros de textos realzan la valentía de los hombres de México, quienes dieron hasta la vida por la patria; pero el papel de la mujer queda un tanto aislado, aparece untadito en los libros de la “historia oficial”, alejándonos de la magna información oculta que habla sobre la importancia de la mujer en los enfrentamientos. Mujeres que ofrecían la vida a cambio de nada, ofreciendo su cuerpo como alimento de los insurgentes, a cambio del éxito de su lucha.

Pocos sabemos (considerando sólo los que tenemos acceso a informarnos) los nombres de esas mujeres, del desempeño que tuvieron y sus logros.

Una de ellas, quien devuelve el aliento a los insurgentes, en un momento crítico en el que don Nicolás Bravo se enfrenta a sus sentimientos humanitarios que lo caracterizaban, ordenando diezmar a sus soldados para que comiesen los demás- Este evento ocurre cuando los insurgentes habían quedado sin provisiones, se había perdido el entusiasmo y, en ese pueblito casi perdido en la aspereza de la sierra de Xaliaca o Tlacotepec, los realistas tenían sitiado- es Doña Antonia Nava de Catalán, esposa de don Nicolás Catalán (uno de los más fieles defensores de la independencia), a quien la nombraron La Generala por su valentía.

Viendo las circunstancias, ella junto a doña Catalina Gonzales, compañera y amiga, acercándose al general Bravo, le dice: "Venimos porque hemos hallado la manera de ser útiles a nuestra Patria. ¡No podemos pelear, pero podemos servir de alimento! He aquí nuestros cuerpos que pueden repartirse como ración a los soldados."  Esta actitud hace que los soldados recuperen el ánimo y vuelven a la lucha, con las mujeres armadas de machetes y garrotes para enfrentar al enemigo.

Cabe mencionar también a mujeres como a doña Rafaela López Aguado, madre de los Rayones,  a doña María Petra Teruel de Velasco, digna  protectora de los insurgentes presos; a doña Ana García, esposa del patriota Coronel José Félix Trespalacios, a quien acompañó en una travesía de ciento sesenta lenguas y lo salvó de dos sentencias de muerte que contra él condenara el Partido Realista; a las hermanas González de Pénjamo, quienes sacrificaron su fortuna y tumbaron su casa para unirse con los insurgentes; a las hermanas Moreno, que dieron incontables pruebas de abnegación y de patriotismo, junto a don Pedro Moreno y de Mina; y a las hermanas Francisca y Magdalena Godos, que durante el sitio de Coscomatepec, hacían cartuchos y cuidaban a los enfermos.

Y podemos seguir mencionando, por ejemplo, a aquellas mujeres sin nombre, que por este motivo son dignas de rescatarse en la memoria; mujeres a quienes la historia sólo conserva el recuerdo ínfimo de sus participaciones. La esposa de don Albino García, pobre y humilde de origen, montada  en su caballo, con espada en mano entraba adelante a los ataques al tiempo que alentaba con su voz y su ejemplo a los insurgentes.

Y lo mismo en la revolución destacan mujeres por su ocupación. Están las periodistas y escritoras:
  • Las periodistas formaron parte de un grupo de mujeres en la actividad política y social.
  • Fundaron periódicos de oposición al régimen y en defensa de las clases desvalidas.
  • Juana Belén Gutiérrez de Mendoza dirigió el periódico Vésper, dedicado a defender a los mineros y a combatir la dictadura.
  • Guadalupe Rojo, viuda de Alvarado, directora del periódico Juan Panadero, fue presa en la cárcel de Belén por defender a los campesinos de Yautepec. Este Periódico se difundió en Guadalajara y después en México.
  • Emilia Enríquez de Rivera, “Obdulia”, tuvo ideas renovadoras en la revista Hogar; mientras que Julia Sánchez, “Julia Mata”, fulminaba con sus críticas a la oligarquía en El látigo justiciero.
  • Desde la Sierra de Guerrero se lanzó el Plan Político y Social, cuya redacción se confió a Dolores Jiménez y Muro, quien había sido redactora de El Diario del Hogar; en este documento —escrito por revolucionarios de cinco entidades de la República— se desconoció el régimen porfirista por “haber suprimido la prensa independiente, cerrado clubes, prohibiendo toda manifestación reveladora de la opinión pública y llevando a las cárceles, sin respetar a las mujeres… y se propuso modificar la ley de imprenta, proteger a los indígenas, aumentar los jornales de los trabajadores de ambos sexos y reducir a 9 las horas de trabajo”.
  • María Hernández Zarco se hizo notable porque en 1913, cuando todas las imprentas de la capital se negaron a imprimir el discurso del Senador Belisario Domínguez —en donde condenaba el régimen de Huerta—, ella lo hizo a escondidas, por las noches, en el taller de Adolfo Montes de Oca, donde trabajaba.
En los complots, paso de armas, correos y difusión de noticias, sobresalieron Carmen Serdán, hermana de Aquiles Serdán; Carmen Alatriste, su madre; y Francisca del Valle, su esposa; también se involucraron Guadalupe, Rosa y María Narváez, quienes coordinaron las operaciones en el estado de Puebla, imprimieron y repartieron proclamas, así como distribuyeron armas, para luchar contra el régimen de Díaz.

Independientemente de las tropas a las que pertenecían, agarraron sus armas y combatieron al lado de los hombres; alentaron los ánimos de la tropa, caminaron en la retaguardia, buscaron alimento, lo prepararon y distribuyeron, parieron a sus hijos, se desempeñaron como espías, lloraron sus muertos y también murieron. Las mujeres soldaderas fueron:
  • Soldaderas del Ejército Federal.
  • Zapatistas que pelearon al lado de Emiliano Zapata y sus generales, mujeres campesinas.
  • Las Adelitas que pelearon en el norte con el general Villa.
“Junto a las grandes tropas de Francisco Villa, Emiliano Zapata y Venustiano Carranza, más de mil novecientos líderes lucharon en bandas rebeldes. Las soldaderas pululan en las fotografías. Multitud anónima, comparsas, al parecer telón de fondo, sólo hacen bulto, pero sin ellas los soldados no hubieran comido ni dormido ni peleado” (Elena Poniatowska, 1999).

Y Las coronelas que jugaron un papel importantísimo:
  • Carmen Alanís se levantó en armas en Casas Grandes Chihuahua y participó en la toma de Ciudad Juárez con 300 hombres a su mando.
  • Juana Gutiérrez de Mendoza y La China comandaron un batallón formado por las viudas, hijas y hermanas de los combatientes muertos.
  • Dolores Jiménez y Muro, coronela redactora del Plan Político y Social, desconoció al régimen Porfirista.
La historia ha sido ingrata con las mujeres que han contribuido con acciones importantes en la independencia y en la revolución de este país. mujeres que después de 200 años de independencia y 100 de revolución, siguen pugnando por tomar posición importante en los avances que va teniendo la sociedad. Poco se ha escrito sobre las que lucharon, poco se sabe de las Coronelas, de las Soldaderas, incluso de la participación de los niños en las tropas. No se han escrito historias sobre ellas, no hay tantas heroínas como héroes; todo lo que se sabe es por testimonios y un testimonio es-como lo manifiesta un estudio titulado “Las mujeres en la revolución mexicana: un protagonismo silenciado” de Alessandra Sutter: “Al igual que la historia, el testimonio encierra ciertos elementos de poder, ya que se escoge lo que se va a exponer. Una de las limitaciones del testimonio es que se pueden cuestionar los elementos de la verdad en el mismo, pero como a ciencia cierta no se sabe cuál es la Verdad, se puede tomar como referencia”. Y existe un testimonio del señor Felix Molina Lara, quien convivió con la tropa desde la edad de 4 años, fue miembro del batallón “Fieles de Huiviris” y se retiró del ejército con el grado de Sargento 1º; que menciona el desempeño de la mujer, un testimonio que según Sutter “muestra otra perspectiva sobre la participación de la mujer en la Revolución Mexicana. Aunque Molina reconoce la temeridad de la mujer, es evidente que en el interior del testimonio se muestra cierto machismo cuando se dice que la mujer ha peleado “cuando las circunstancias la obligan". En este caso se excluyen las mujeres que han luchado por algún ideal sin que las circunstancias las obliguen.” Y aquí el testimonio de Molina Lara:

“Un toque de corneta se oyó a lo lejos pidiendo contraseña. El eco difundió el sonido del instrumento de guerra y el comandante del campamento instruyó a la corneta de órdenes para que contestara. Una vez confirmado que se trataba de fuerzas amigas, se esperó su llegada. Por otra parte, se tenían noticias de que pronto atacaría el enemigo, por lo que se preparó la defensa del lugar. El comandante dispuso la distribución de los elementos a sus órdenes. De pronto, una Soldadera llegó a todo correr agitando un trapo mientras a gritos avisaba que el enemigo estaba cerca. Desde luego el comandante, como buen militar, alertó a la tropa indicándoles que esperaran su señal para disparar. Efectivamente, cuando la fuerza contraria se encontraba a la distancia convenida, él dio la orden disparando su 45 sobre el enemigo que se acercaba: ¡FUEGO!...Una descarga cerrada recibió a los atacantes y aunque eran superiores en número, la tropa no se arredró y sostuvo durante 48 horas el combate. Soldado que caía, era sustituido por una soldadera, quien con su arrojo demostraba mas audacia que los hombres, los que viéndose alentados por aquél ejemplo, derrotaron al enemigo. Es justo aclarar que también participaron en aquel combate muchachos de entre 9 y 11 años, ellos tomaron las armas para defender la parte que les correspondió. ¡Fue dura la jornada! En el campamento, sumido en la oscuridad de la noche, la "juanada" descansaba. Únicamente se oían los pasos de los soldados del rondín que vigilaban el sueño de sus compañeros: jefes, oficiales y tropa. Todos agotados, ¡No habían comido ni dormido en las 48 horas que duró la refriega! Alrededor del campamento quedaron diseminados muchos cadáveres que fueron incinerados por montones con gasolina. Solamente se dio sepultura a los 27 soldados que murieron en combate. La superioridad ordenó que a sus viudas e hijos, se les expidieran pasajes para su lugar de origen. La mujer Mexicana siempre ha dado muestra de arrojo y temeridad cuando las circunstancias la obligan, muchas obtuvieron grados militares durante la revolución, algunas se hicieron famosas como coronelas, otras como soldados rasos... ¡La mayoría, como verdaderas Soldaderas!”

 En un sondeo que se realizó para este reportaje, en las calles de la ciudad se le preguntó a 100 personas si conocía heroínas de la independencia y de la revolución mexicana. El 90% no mencionó más que a las que menciona la historia oficial y el otro 10% conocía vagamente algo sobre las que hemos mencionado.

Gracias a la participación de la mujer es que la sociedad ha tenido logros significativos y logros para ellas mismas, pero desgraciadamente aún estamos conviviendo con hombres misóginos, retrógradas y “machos” que menoscaban los avances que la mujer quiere lograr para el bien del país, para mejorar la interacción entre ambos sexos y lograr la equidad. Para ello es necesario que los que gobiernan el país, tomen en serio la historia y que incluyan a las verdaderas heroínas en la “Historia Oficial” que carece de mucho.

Festejar la independencia y la revolución, debe tener un enfoque dirigido también a todas las que fueron protagonistas en ambas luchas y darle un sentido de verdadera equidad reconociendo en valor de la mujer a través de la historia del país.

viernes, 27 de agosto de 2010

El cuerpo en disputa

Gabriela Rodríguez
 
Cuesta creerlo, pero en pleno siglo XXI hay jóvenes que defienden con vehemencia la abstinencia sexual, la inequidad de género, el matrimonio perpetuo y heterosexual exclusivo, y que prefieren darle voz a los no nacidos, a seres en potencia. ¿Qué les habrá llevado a despreciar el sexo? ¿Qué amenazas ven ante el crecimiento del poder de las mujeres? ¿En qué les ofende que se ame una pareja de dos hombres o de dos mujeres? ¿Por qué inventarle deseos a personas inexistentes en vez de darle voz a sus propios deseos?

No tengo respuesta a estas preguntas a pesar de todo lo que me intrigan, pero por lo pronto declaro mi perplejidad ante estos grupos que se están expresando esta semana en León, mientras se realiza la Conferencia Mundial de Juventud. Jóvenes activistas de organizaciones de la sociedad civil nos informan desde esa sede que la derecha juvenil ha roto las reglas del respeto y está actuando con violencia ante quienes defienden sus derechos sexuales y reproductivos en ese encuentro.

Una pareja gay fue agredida verbal y físicamente por jóvenes católicos de las organizaciones de la Alianza Internacional de la Juventud y de Jóvenes Competitivos. También están robándose la propaganda de los grupos progresistas para evitar que se distribuyan sus folletos. Se trata de agrupaciones que se declaran en contra de los tratados de derechos humanos y de las declaraciones de la ONU: ONU, No te metas con mi familia, no te metas con mis niños; un feto dice Yo no le importo a la ONU. Acusan a las agencias intergubernamentales de prefabricar las conclusiones del foro, mientras reparten oraciones a Cristo, para los y las participantes.

La Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos ha tenido que exigir condiciones de seguridad para que las actividades que se desarrollan en la Conferencia Mundial de Juventud se realicen en un marco de respeto a la pluralidad de opiniones, y llegaron al grado de responsabilizar al gobierno federal, al gobierno de Guanajuato y al Instituto Mexicano de la Juventud por alguna agresión de cualquier índole a las y los participantes en esa conferencia.

En otro momento, aproximadamente 20 integrantes de la Coalición de Jóvenes por la Educación y la Salud Sexual (Cojess) y la Global Youth Coalition on HIV/Aids hicieron una manifestación silenciosa durante la visita de Margarita Zavala al Foro Interactivo Global. La esposa de Felipe Calderón fue increpada por activistas de México y el mundo, con pancartas que decían Tengo derecho a decidir sobre mi cuerpo; Sí a la vida de las mujeres; Aborto seguro, y Take your rosary out of our ovaries. Minutos antes de encontrarse con Zavala, los activistas se habían manifestado, también en silencio, afuera del Foro de Organizaciones No Gubernamentales, para impulsar el derecho a decidir de las mujeres entre los delegados que debaten la declaratoria final, la cual será entregada al foro de gobiernos. Oriana López Uribe, de Balance Promoción para el Desarrollo y Juventud, expresó: Nos importaría mucho que (Margarita Zavala) supiera la realidad de su país, y que vea qué puede hacer para que no sigan ocurriendo vejaciones de derechos a las mujeres mexicanas como está ocurriendo justamente en este estado, donde mujeres inocentes están encarceladas (Notiese, 24/VIII/2010).

En el foro social paralelo a la conferencia, Perla Vázquez, de Elige, la Red de Jóvenes por los Derechos Sexuales y Reproductivos, informa de irregularidades muy preocupantes: jóvenes conservadores hostigan y agreden a los delegados y les niegan la entrada. A un compañero le gritaron maricón, mata niños y aseguraron que no avalarían las conclusiones del foro porque lleva a la pérdida de valores y fomenta la homosexualidad y al aborto. Anuncian su propio foro de jóvenes de la derecha, que será avalado por el gobernador de Guanajuato. Están en las mesas tratando de obstaculizar las discusiones e impedir el avance de los trabajos. El lunes por la tarde intentaron pasar por feministas con el nombre de Amistad Feminista para robar paquetes de materiales que defienden los derechos sexuales, boicotearon y han impedido la realización de talleres sobre derechos sexuales. Han circulado una versión apócrifa de la declaración de la conferencia donde se sustituyeron párrafos, para promover la cultura de la abstinencia sexual y fomentar la comunicación entre padres e hijos para evitar otras fuentes de información dañinas, reconocer el lado sensible de la mujer promoviendo la complementariedad entre hombres y mujeres. Hasta el momento de cerrar estas líneas se anuncia otra Marcha Mundial de las Juventudes que ya cuenta con 7 mil jóvenes inscritos y representa a la juventud que defiende sus derechos sexuales, aunque incomode a las juventudes de derecha, a la esposa de Felipe Calderón, al gobernador de Guanajuato, al procurador de la República o a Juan Sandoval Íñiguez, entre otras de las figuras que están detrás de esta nueva generación con fobia al sexo.

martes, 24 de agosto de 2010

Impostergable, incluir en la Constitución la frase "Estado laico": grupos religiosos

Gabriel Leon Zaragoza
 
Periódico La Jornada
Martes 24 de agosto de 2010, p. 36

Es tiempo de que el Congreso de la Unión incluya en la Constitución la expresión Estado laico para terminar así con la intervención de los jerarcas religiosos en las políticas públicas y definir claramente la separación Estado-Iglesia, expusieron ayer por separado la organización Católicas por el Derecho a Decidir (CDD) y la asociación religiosa Asambleas de Dios.

A su vez, el Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad con los Pueblos de América Latina (Sicsal) reprobó los señalamientos del cardenal Juan Sandoval Íñiguez por el fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en favor de los matrimonios entre personas del mismo sexo y de que éstos puedan adoptar, y lamentó que con esas posturas la Iglesia católica esté uno o dos pasos atrás de la realidad histórica del México del siglo XXI.

Jorge Saavedra, director de asuntos internacionales de la Fundación Ayuda contra el Sida, calificó de lamentable que un grupo de nuestros compañeros que se manifestaban a un costado de la catedral de Guadalajara en favor de los matrimonios gays y la posibilidad de que puedan adoptar hayan sido agredidos por fanáticos religiosos.

Añadió: lo único que ocasionó el cardenal Sandoval Íñiguez con sus declaraciones incendiarias, agresivas, obscenas y que incitan al odio, es que algunas personas realicen acciones en contra de la comunidad lésbico, gay, bisexual y transgénero (LGBT).

En ese contexto, Daniel de los Reyes Villarreal, superintendente general de Asambleas de Dios, afirmó que las asociaciones religiosas registradas en el país deben tener presente que pueden o no estar de acuerdo con la ley, pero éstas no las hacemos las iglesias, sino el Poder Legislativo, y será la población la que juzgará si son correctas.

Puntualizó que por el bien del país debe reafirmarse el Estado laico y señalarse definitivamente en la Constitución.

María Consuelo Mejía, directora de CDD, reprobó las acusaciones de Sandoval Íñiguez e indicó que el respaldo al religioso por otros jerarcas de la Iglesia católica genera profunda indignación y tristeza, pues evidencia que integrantes del clero siguen intentando intervenir en política.

Por separado, Jaime López Vela, coordinador de la agenda LGBT, indicó que en los estados nuestros compañeros de la comunidad siguen siendo presas de la discriminación y la homofobia. Las declaraciones de Sandoval Íñiguez contribuyen a la agresión, intolerancia y están en la base de las agresiones por homofobia, que derivan en crímenes de odio. Por eso el cardenal debe ser sancionado, de acuerdo con lo que establece la ley de asociaciones religiosas. (Con información de César Arellano)

viernes, 13 de agosto de 2010

El PRI usará el Congreso para confrontarse con oposición: García

ARTURO ALFARO GALÁN


El investigador del Departamento de Derecho del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), Arán García Sánchez, consideró que los actuales diputados del Partido Revolucionario Institucional (PRI) plantean la aprobación de las leyes de ampliación a los derechos sociales –como la Ley de Sociedades en Convivencia, aborto y eutanasia pasiva– como una medida de confrontación para los legisladores entrantes, quienes forman parte de la coalición Compromiso por Puebla.

De acuerdo con el investigador, las ideologías de los partidos Acción Nacional y de la Revolución Democrática no podrán coincidir en las políticas de impacto social en los próximos años, pues “son completamente diferentes”. Señaló que si ambos institutos políticos se aliaron para obtener la victoria en las elecciones del pasado 4 de julio, fue sólo para obtener el gobierno del estado y derrotar al tricolor.

García Sánchez previó que durante el sexenio entrante, encabezado por Rafael Moreno Valle Rosas, podrían desatarse conflictos de ideología entre los actores políticos, lo cual “debe superarse con el único objetivo de mejorar las condiciones de vida de la sociedad y de ampliar los derechos a los ciudadanos”.

No obstante, señaló que hasta el momento los diputados de Puebla sólo han actuado con fines electorales, sin tomar en cuenta las necesidades de las personas, lo cual provoca que la legislación local “no esté a la altura de otras ciudades del país”.

“Antes de las elecciones los legisladores del PRI mandaron a la congeladora el tema de la Ley de Sociedades en Convivencia, y ahora parece que quieren retomarlo como una medida de confrontación.

No tanto para poner trabas al próximo gobierno, sino más bien de conflicto. La sorpresa será cuando al finalizar la Legislatura cierren con broche de oro y aprueben nuevas leyes para el siguiente gobierno”, acotó.

El investigador del ITESM lamentó que Puebla esté entre los primeros estados con mayor percepción conservadora entre la sociedad, pues afirmó que será uno de los factores determinantes para la aprobación o no de las nuevas legislaciones para la ampliación a los derechos sociales.

Finalmente, García Sánchez indicó que para la aprobación de las nuevas legislaturas en la entidad es necesario “preguntarle a la ciudadanía” cuáles son sus opiniones, con la intención de legitimar las decisiones del gobierno estatal.

jueves, 12 de agosto de 2010

Nosotras parimos, nosotras decidimos”

 
Esta frase se convirtió en los últimos años en una bandera de lucha que identificó a distintos colectivos feministas españoles por el derecho de las mujeres a elegir sobre su cuerpo y sexualidad. Este movimiento reivindicador del aborto libre y gratuito se expresó pacíficamente en diversas ciudades del viejo mundo sin quedar exento de provocaciones y agresiones físicas y verbales contra sus manifestantes, a quienes se lanzaron todo tipo de insultos como el de “putas”, “zorras”, “feminazis”, “asesinas” hasta “ojalá tu madre hubiera abortado”. 
 
A pesar de que algunos países han legislado en algunos aspectos sobre el tema del aborto y la diversidad sexual, en México las relaciones sexuales, la familia, el matrimonio, la reproducción coital o asistida y la adopción, pasan por un proceso de cambio pero para que todo siga igual, por así convenir a los intereses de los poderes fácticos. Se cree que despenalizar el aborto se convertiría en una práctica deportiva a pesar de que muchas mujeres que se enfrentan a un embarazo no deseado, la maternidad representa una experiencia impuesta por los patrones culturales que prevalecen en nuestra sociedad. 
 
Los eufemismos utilizados a favor y en contra del aborto se han perdido bajo el estruendo de los tambores de una guerra que exhibe una lucha encarnizada de palabras en pos de la victoria del lenguaje para imponer ideas aunque algunas de éstas sean razonablemente inaceptables. 
 
Se afirma que los colectivos feministas que pugnan por despenalizar el aborto se oponen a que se ofrezca información y apoyo integral a las mujeres embarazadas para que aborten sin posibilidad de elección y que el aborto no sea libre sino obligatorio. Con ello la mujer vencería su miedo ancestral por el control de su cuerpo y sexualidad sin el permiso de los hombres. Antes de reconocerse diferentes al género masculino, prefieren matar y que todas las mujeres lo hagan. A éstas recurrentes falacias, tan utilizadas por los grupos pro vida y organismos confesionales, se le adereza la absurda idea de que el machismo despiadado, ejercido por las feministas radicales, busca borrar el más leve asomo de su propia naturaleza femenina hasta el grado de odiarse a sí mismas si salen embarazadas. 
 
Existen voces que consideran que el aborto no puede ser planteado como un derecho que tenemos las mujeres para decidir sobre nuestro cuerpo. El aborto, según ellos, debe ser considerado una alternativa para quienes no tienen otra opción que terminar con su embarazo que muchas de las veces es deseado. 
 
Las mujeres, cualesquiera que sean sus creencias y sus circunstancias tienen derecho a decidir si se embarazan o no, más allá del método de fecundación. 
 
Los pocos católicos confesos que defienden abiertamente el aborto como la Asociación de Católicas por el Derecho a Decidir sostienen que su postura no va en contra de favorecer la vida ni desconocer la objeción de conciencia. Pugnan por políticas públicas de adopción, información y prevención, así como efectivos planes de apoyo a la maternidad. 
 
Los defensores de la vida desde la concepción, connotados religiosos disfrazados de antropólogos, médicos y periodistas, confunden a su conveniencia legalización con despenalización y advierten que “no dejar nacer a seres humanos es matar el futuro de la sociedad.” Argumentan desde la óptica de la Genética, Biología Celular y Embriología que existen sobradas evidencias científicas de que la vida empieza en el momento de la fecundación. 
 
En 18 de los 31 estados existentes en el país, las mujeres que interrumpen su embarazo pueden ser tratadas como criminales y para ellas están prevista multas y cárcel. El año pasado  más de la mitad de las entidades federativas de la República legislaron contra el derecho de las mujeres a ejercer la maternidad libre y voluntaria y las normas jurídicas introdujeron el concepto de «proteger la vida desde el momento de la fecundación», para convertir en delito el aborto y castigar la actuación de los profesionales que lo realicen. 
 
El debate tendrá que continuar a pesar de ello y pugnar por despenalizar el aborto no significa defender a los que no matan pero dejan matar.

sábado, 31 de julio de 2010

Desafíos para la igualdad

Por Carmen R. Ponce Meléndez*

México, DF 27 jul 10 (CIMAC).- La situación de desventaja y desigualdad en que se encuentran las mujeres se puede visualizar en tres ámbitos básicos: en la toma de decisiones que conlleva a la ciudadanía y su ejercicio; el control de su cuerpo en la salud y la sexualidad, y por supuesto también en el ámbito laboral.

El progreso que se logre en estos tres aspectos permite una igualdad de género y se traducen en autonomía física, política y económica, entendida esta última como la posibilidad de acceder a la toma de decisiones y contar con un trabajo digno que rebase la visión de la división sexual del trabajo.

A su vez, la dimensión de estas desigualdades permite conocer los efectos que ha tenido la crisis económica internacional en este segmento de la población mexicana.

En este balance se tienen que agregar los efectos que han generado las políticas de libre mercado y reducción del papel Estado en la esfera económico-social y que solamente han agudizado las desigualdades sociales y muy concretamente las de género.

De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en 2007 el porcentaje de mujeres sin ingresos propios en América Latina fluctuaba entre 33 y 43 por ciento, por tanto su incidencia en la desigualdad es alta y las vuelve más vulnerables a los efectos de una recesión económica.

Para el caso de México, si bien es cierto que la economía muestra signos de recuperación ésta no puede ser confiable. Dado su dependencia respecto a Estados Unidos, es conveniente considerar que la Reserva Federal (FED por sus siglas en inglés), equivalente al Banco de México, estima que los niveles de actividad económica que se tenían en ese país antes de la crisis se recuperarán dentro de cinco o seis años.

Frente a esta expectativa la pregunta obligada sería si aquí, el país y las mujeres, están en condiciones de esperar otros seis años de continuidad, para ver si acaso se genera un desarrollo económico-social que permita cerrar las brechas que hoy les impiden un desarrollo pleno.

No cabe duda de que los cambios hay que provocarlos, no son de generación espontánea, requieren de la participación activa y conciente de la sociedad organizada y la mujer tiene ahí una gran responsabilidad como fuerza motora de esta transición.

¿QUÉ IMPLICA ESTA CONTINUIDAD?

En lo que hace a los derechos sexuales y reproductivos que le permiten conocer, decidir sobre sus cuerpos y contar con servicios de salud (autonomía física), el balance es francamente negativo.

Hoy, en 19 estados de la República se ha penalizado el aborto; su acceso a los servicios de salud es muy limitado en cantidad y calidad, incluso estando en el mercado de trabajo y a pesar de que su participación como fuerza laboral se ha incrementando sustancialmente en los últimos 30 años.

Su carga de trabajo doméstico y de cuidadora ha crecido y sigue descansando en las espaldas de las mujeres, con una concepción atrasada que concibe el ámbito de lo familiar divorciado de lo social y del Estado, como si fuera una necesidad individual de ellas y no familiar y social, que se resolvería hipotéticamente mediante una flexibilización laboral como la que plantea esta reforma laboral que propuso el partido en el gobierno.

Aparentemente se confunde causa con efecto. La abrumadora presencia femenina en las jornadas de trabajo menores a las 15 horas es parte de esta problemática; repercute en el nivel de ingresos y en la seguridad laboral, ampliando las brechas de desigualdad.

Para 2009 más de la mitad (61.0 por ciento) de la población ocupada (PO) en este renglón eran mujeres y su participación creció 0.7 puntos en el primer trimestre de este año.

Además, la tasa de participación femenina alcanzó 11.58 por ciento, superando a las masculinas y nacional (último trimestre de 2009), datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En sentido estricto, esta población bien podría considerarse como desempleada o en el mejor de los casos subempleada, está seriamente lesionada su autonomía económica, especialmente si se toma en cuenta en nivel tan bajo que tienen los salarios en todo el país, aunado a la brecha salarial.

A todas estas consideraciones habría que sumar el hecho de que el salario mínimo de México es de los más bajos de toda Latinoamérica.

El complemento de esta grave situación es la disminución de la PO en las jornadas de trabajo que van de 35 a 48 horas durante 2009 y en el primer trimestre de 2010, éstas son del orden de 1.3 a nivel nacional, 1.7 en los hombres y 0.1 por ciento para las mujeres (Inegi). Con el supuesto de que en estas jornadas completas es mejor el nivel de ingresos y hay más posibilidades de una seguridad laboral y social.

Dentro del ámbito político lo que está sucediendo es que las mujeres al no ser sujetas de derechos por sí mismas se convierten en el puente entre el Estado, la familia y la comunidad para la recepción de servicios sociales, lo que explica en parte su amplia presencia en el movimiento urbano-popular.

Otro factor que influye considerablemente en la discriminación y desigualdad de las mujeres es su participación en los activos de la sociedad como son: tierra, vivienda, ingresos y agua; la atención de este renglón mediante políticas públicas es indispensable.

LAS NUEVAS PROPUESTAS

Se tiene que responsabilizar al Estado de la igualdad de oportunidades y de los procesos de democratización de la sociedad, con pleno respeto a los derechos de las mujeres.

Lo que la Cepal llama “habilitar a las mujeres en el ejercicio de la igualdad” (junio 2010). Significa que la voz pública de las mujeres se escuche en el mercado y que las mujeres estén representadas en todos los espacios de la toma de decisiones, incluidos el poder legislativo, el poder judicial, las empresas, los sindicatos y los poderes locales.

Con este espíritu, es necesario generar verdaderas políticas laborales y de protección social, donde los recursos del Gasto Público que se destinan a la igualdad y equidad de género -que reflejan las políticas públicas implementadas para estos efectos- respondan auténticamente a las necesidades de género, con una perspectiva de largo plazo.

De esta forma la transversalización de las políticas de igualdad será producto de políticas públicas de largo plazo y se podrá contar con presupuesto, capacidad técnica y poder político. En síntesis, es indispensable propiciar cambios, con una perspectiva que haga visible a las mujeres, que les dé voz y una autonomía económica.

POSDATA

La Suprema Corte de Justicia de un plumazo decidió reducir en un 66.6 por ciento las pensiones de los trabajadores y trabajadoras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); por consiguiente también reducir los ingresos de esta Institución, ya de suyo bastante vulnerada.

Sus efectos son: extender la pobreza, reducir las expectativas de jubilación de la población trabajadora, disminuir las ofertas de empleo que tanto se requieren, lo que no aparece por ningún lado es el supuesto “ahorro” que implica esta absurda decisión, ya que por otra parte las cuotas obrero-patronales no se han incrementado en muchos años; con frecuencia los empleadores registran a las trabajadoras en el Seguro con un salario menor para no pagar cuotas; se siguen bursatilizando los recursos del IMSS y los servicios de salud que otorga son críticos.

Mientras tanto el próximo jueves 29 en el estado fronterizo de Arizona probablemente entrará en vigor una ley xenofóbica y discriminatoria, dedicada a los migrantes mexicanos, pero extensiva para todos los que los que no tengan un fenotipo anglosajón. Sería prudente que el gobierno de México se prepare para recibir con alternativas a las inmigrantes mexicanas que sean expulsadas, provenientes de ese estado y posiblemente de muchos otros de la Unión Americana.


10/CP/LR/LGL

viernes, 16 de julio de 2010

Aborto en Sudáfrica y México

Gabriela Rodríguez
E

s un momento casi único, concentrar la mira de todas las cámaras del mundo obliga a conocer las condiciones de esa población y sus transformaciones. Más allá del espectáculo deportivo hay lecciones que podemos aprender de los sudafricanos que no fueron referidas por los medios; tal vez poca gente sabe que el país sede de la Copa Mundial de Futbol fue el primero que despenalizó el aborto en ese continente.

A unos cuantos años del fin del apartheid, Sudáfrica cambió sus leyes para dar acceso a servicios de aborto sin restricción alguna en 1997. El aborto se ofrece en el primer nivel de atención, junto con servicios de salud reproductiva integral. En 2001 aprobaron el uso de la píldora RU-486 (o mifepristone), esa opción abortiva tan segura y efectiva a la que tanto se recurre en los países desarrollados. Una mujer de cualquier edad puede solicitar un aborto por libre demanda sin tener que dar ninguna explicación y, en algunas condiciones, hasta las 34 semanas. Entre las 13 y 20 semanas se puede solicitar la interrupción por salud física o mental de la embarazada, si fue víctima de incesto o violación, si considera que no está en condiciones sociales o económicas para tener un hijo o si el producto pudiese desarrollar anormalidades físicas o mentales severas. Después de 20 semanas de gestación se puede acceder al aborto si la vida de la mujer o la del feto está en peligro o si éste último puede presentar defectos al nacimiento. A una menor de 18 años se le aconseja consultar a sus padres pero tiene la opción de no informarles si así lo decide. A las casadas se les aconseja consultar a su pareja pero tienen opción de no hacerlo, a menos que ella tenga una enfermedad mental severa o esté inconsciente por largo tiempo, en cuyo caso se requiere el consentimiento de la pareja o guardián.

Como efecto de este servicio ya se acusa un descenso en la mortalidad por abortos clandestinos en ese país, aunque las muertes maternas siguen presentando una tasa preocupante cercana a 5 por ciento, la mitad de las cuales se relacionan con partos inseguros y la otra mitad con abortos clandestinos que todavía se atienden por personal sin entrenamiento profesional y en ambientes sin estándares médicos mínimos. Después de 10 años, la tasa de embarazo no deseado y de aborto ha descendido entre las mujeres sudafricanas, sobre todo entre las mayores de 20 años, lo cual se relaciona con el aumento en el uso de anticonceptivos (más de 50 por ciento), el aumento de la edad al matrimonio y el incremento de VIH/sida. La experiencia ha tenido un efecto liberador en la región, más de 10 países africanos han venido ampliando las causales para acceder al aborto legal y a los anticonceptivos (Singh S, et al., Abortion worldwide: a decade of uneven progress, Nueva York, Guttmacher Institute, 2009).

En México enfrentamos la reacción contraria. En la década pasada la necesidad no satisfecha de métodos anticonceptivos entre mujeres casadas se mantuvo estable, en 12 por ciento. Sin embargo, la tasa global de fecundidad ha disminuido de manera continua, lo que sugiere que las mujeres que experimentan embarazos no planeados están recurriendo al aborto con mayor frecuencia (Juárez F. y cols., “Estimates of induced abortion in Mexico: what’s changed between 1990 and 2006”, International Family Planning Perspectives, 2008, 34 (4):158-168). Esto sólo se explica porque con la llegada del PAN al gobierno federal se ha estancado la planificación familiar, no se ha extendido el acceso a los anticonceptivos, y hay un retroceso de uso en la población de 15 a 19 años. Además se impulsan en todo el país leyes para restringir el aborto como reacción a la reforma que autoriza la interrupción legal del embarazo en el DF; 40 mil mujeres han recurrido a ésta por libre decisión en los hospitales públicos de la ciudad de México, con profesionales capacitados, en condiciones legales, seguras y sin complicaciones. Pero como a nuestros políticos no les interesa en absoluto la salud sino invertir en mantener posiciones de poder, en vez de expandir ese derecho a los estados, PRI y PAN buscan descalificar al gobierno del PRD, llegando a cambiar 18 constituciones locales para negar la maternidad voluntaria y proteger el producto desde el momento de la concepción. Es un escándalo: se está orillando a las mujeres a la cárcel y a procesos judiciales por "homicidio en razón de parentesco". En Puebla se ha procesado por aborto a 30 mujeres, en Sonora a siete, 10 en Veracruz, y cerca de 130 mujeres en Guanajuato. En Quintana Roo se niega el aborto y se obliga a parir a niñas violadas. En el resto de América Latina hay un contexto similar, excepto que no cuentan con un oasis en la capital del país.

Se impone una cultura críptica a las mujeres de América Latina, el continente católico mantiene las mayores restricciones mundiales a la salud reproductiva; está atrás de África, de Asia, pues ni los musulmanes restringen todas las causales de aborto. Aquí donde se impuso una lengua que carga una religión monoteísta, una iglesia de hombres y una moral sexual distorsionada. Aquí donde se fundó la Legión de Cristo, el peor paradigma de las sectas católicas.

grodriguez@afluentes.org

miércoles, 14 de julio de 2010

Nuevos tiempos

Ayer el Congreso poblano vivió distintos momentos, uno especial de debate, crítica y defensa ideológica por la aprobación de la cuenta pública del ejercicio 2009 del gobernador Mario Marín; pero llamó la atención de forma extraordinaria cuando la legisladora panista Luana Armida Amador Vallejo presentó la Ley de Garantías para los Enfermos en Situación Terminal y la priista Rocío García Olmedo recordó que con ésta abría la posibilidad de cambiar la ley de la Familia, por la cual se penaliza en Puebla el aborto.

Por momentos la eutanasia –un tema al que los panistas por principios condenan- estaba a debate, cuando fueron los priistas a propuesta de Othón Bailleres quienes legislaron en contra, en especial al penalizar el aborto.

La diputada Amador insistió en que su propuesta permitirá la suspensión voluntaria de tratamientos médicos y la suplantación de ellos, siempre que el paciente lo desee, por cuidados paliativos. La nueva ley, explicó, involucra 15 derechos básicos de los enfermos que privilegian su integridad emocional sin contravenir el progreso natural de la muerte.

Y es que en muchas ocasiones, los padecimientos crónicos que han condenado ya a un paciente a la muerte, requieren de tratamientos costosos y dolorosos que agudizan la inestabilidad de las personas. Por lo que propuso un modelo en el que “con previa autorización firmada, el paciente otorga la facultad a su médico y parientes para interrumpir el suministro de ciertos medicamentos”.

Argumentó que los enfermos desahuciados podrían acceder en el estado a los cuidados denominados paliativos desde unidades médicas públicas, privadas e incluso en sus domicilios pero en ningún caso acudir a la eutanasia, aunque se parezca.

Fue García Olmedo la priista que retomó la propuesta panista para traer a debate la revisión de la Ley de la Familia a la que ella y otras diputadas de su partido se opusieron porque penaliza a la mujer que decide la interrupción del embarazo.

Tocó las fibras sensibles de los legisladores conservadores –que no solo militan en el PAN- pero demostró que en el futuro podremos ver en la Cámara este tipo de debates cuando la primera minoría priista trate de confrontar con temas delicados a los legisladores de los partidos que formaron la Coalición Compromiso por Puebla.

La política y la ideología llevada a la tribuna pública, todo con el afán de debilitar los acuerdos básicos a los que llegaron izquierda y derecha para poder vencer al PRI en la entidad. La lucha por el poder en una expresión distinta, no conocida hasta ahora y donde todos los protagonistas estarán a prueba.

¿Los priistas conseguirán romper la alianza PAN-PRD-Panal-Convergencia? Ese es su propósito y más cuando asuman una posición radical que serán mucho más pronto de lo que nos imaginamos.

http://twitter.com/fercrisanto

miércoles, 23 de junio de 2010

SEGUNDA DE CINCO PARTES "El segundo sexo": no se nace feminista

CIMAC | México, DF.- A continuación transmitimos la segunda de cinco partes del artículo "El segundo sexo": no se nace feminista, que el escritor Carlos Monsiváis publicó en el volumen 20, de Debate Feminista, en octubre de 1999.

Por Carlos Monsiváis

México, DF, 22 jun 10 (CIMAC).- Se insiste en que Simone de Beauvoir declaró reiteradamente no ser feminista. Sin llegar al exceso de recordar a Marx diciendo "No soy marxista", o a la herejía de precisar que Cristo nunca se declaró cristiano, ni Buda budista, es obvio que los grandes renovadores teóricos carecen de perspectiva de acomodo personal en su proyecto. De Beauvoir es memorable por su calidad intelectual, su valentía interpretativa y su decisión de enfrentarse al pensamiento que organiza la inferioridad de las mujeres y a la impunidad verbal, legal, moral, patrimonial, física, del machismo.

Al enfrentarse en teoría y práctica al canon impuesto de femineidad, al rechazar el esencialismo de "lo femenino", al rehusarse a considerar fatal la opresión tradicionalista, ella aclara de manera excepcional el esfuerzo considerable de las mujeres para vivir integralmente su condición de ser humano.

Se había dicho ya esto parcialmente, y con reiteración, pero por lo común con énfasis carente de esperanza . Algo extraordinario de El segundo sexo es su estilo desdramatizado, la ausencia de ese filo melodramático impuesto a las mujeres como "ejercicio de sensibilidad".

Al renunciar al melodrama, De Beauvoir abandona un vínculo clásico con el esencialismo, y al no aprovechar las "galas de la fragilidad" y elegir el clásico tono objetivo del ensayo francés, exhibe la falacia que identifica a la escritura femenina con la solicitud de perdón a través de la gracia, el coqueteo y cierta dosis de cursilería.

Esto es fundamental porque, entre otras cosas, permite releer la literatura de mujeres, de Jane Austen a George Eliot, de Emily Dickinson a Emily Bronte, de Katherine Mansfield a Virginia Woolf, y observar cómo la sensibilidad visible pertenece a la educación y las costumbres del grupo social, pero no a esencia alguna. Cierto, sólo una mujer pudo escribir Orgullo y prejuicio o Mrs. Dalloway, pero a las mujeres nada más se les permitían esos temas, y la escritura no es femenina sino literaria.

La Otra en la cocina y en la recámara y en el confesionario, aguarda

Lo más citado de El segundo sexo es lo siguiente:

No se nace mujer: llega una a serlo. Ningún destino biológico, físico o económico define la figura que reviste en el seno de la sociedad la hembra humana; la civilización en conjunto es quien elabora ese producto intermedio entre el macho y el castrado al que se califica como femenino. Sólo la mediación de un ajeno puede constituir a un individuo en Otro.

Al desmontar culturalmente el aparato formativo y deformador del patriarcado, Simone de Beauvoir contribuye poderosamente a la crisis de tal modelo dictatorial en la segunda mitad del siglo XX.

Ahora ya es posible decir, en la mayoría de los países y en algunos sectores: "No se nace mujer: hay diferentes modos de llegar a serlo". Y esos modos contienen también alternativas. Si la derecha, como lo prueba políticamente en México y en todas partes, sólo admite una forma de ser mujer (sumisa, abnegada, en casa y con la pata rota o en el trabajo pero acatando las decisiones del varón), el pensamiento democrático se ha preparado contra el esencialismo y tiene en su haber una abundante literatura y las experiencias de movimientos sociales y logros legales y constitucionales.

Pero esto no ha jubilado ni enviado al desván de las gloriosas precursoras el libro de Simone de Beauvoir, todavía lectura indispensable en la medida en que la pasión y la lucidez intelectual siguen siendo ejemplares. Cierto, El segundo sexo es actualizable en varios aspectos, porque hay de por medio siglos de saberes acumulados, y hay momentos en que la observación aguda linda con el prejuicio:

Las lesbianas intentarán compensar a menudo su inferioridad viril con una arrogancia y exhibicionismo que manifiestan de hecho un desequilibrio interior.

También el desequilibrio interior es una construcción social. La represión, la condena, la necesidad de gastar energías ejerciendo el desafío, todo lo que constituye en un sector de lesbianas la arrogancia y el exhibicionismo, prueba más que un desequilibrio interior, las dificultades de una técnica de resistencia. En el acoso, conducir al límite la psicología defensiva no es acto de desequilibrio, sino de búsqueda de espacio.

Esto, de una manera más amplia, lo señala Kierkegaard en el epígrafe elegido por De Beauvoir: "¡Que desgracia ser mujer! Y cuando se es mujer, sin embargo, la peor desgracia en el fondo, es no comprender que es una desgracia". Si uno no califica a Kierkegaard de esencialista, lo que dice es perfectamente racional: la peor desgracia es no comprender que esa condición impuesta, con tanta frecuencia invivible, es una desgracia que debe ser enmendada. Y transformar la condena del género en destino responsable de la persona es la empresa del feminismo y de los sectores de la sociedad influidos por el feminismo.


10/CM/LR/LGL

El segundo sexo: no se nace feminista (I)...

(CIMAC).- A continuación transmitimos la primera de cinco partes del artículo "El segundo sexo": no se nace feminista, que el escritor Carlos Monsiváis publicó en el volumen 20, de Debate Feminista, en octubre de 1999.

Por Carlos Monsiváis
En 1949 se publica El segundo sexo de Simone de Beauvoir. En los años inmediatos a su salida son mínimas las repercusiones en América Latina, y los motivos de esta demora son entendibles.

No se dispone del espacio social y cultural, del ánimo receptivo que transforme las propuestas en decisiones de cambio. El patriarcado es un imperio feudal, en México por ejemplo las mujeres no votan, en varios países no existe el divorcio, el adulterio continúa estremeciendo a las buenas familias y alentando su morbo, incluso se combate el uso femenino de los pantalones.

En el campo de las profesiones la presencia de las mujeres es mínima y en la UNAM el porcentaje de alumnas no es mayor del 8 por ciento (el porcentaje de maestras es aún más bajo). A las sufragistas y feministas heroicas de los años veinte y treinta, las suceden en los cincuenta casos aislados de luchadoras sociales, de izquierdistas con frecuencia dogmáticas, de profesionistas a las que se respeta añadiendo en la admiración el condicionante : "A pesar de ser mujer. . ."


A fines de los cincuenta -acudo a mi testimonio por típico de un momento, no por excepcional- leo El segundo sexo con entusiasmo. Asimilo entonces el libro de un modo que hoy me avergüenza y entonces hallo natural: es un gran ensayo sobre La Mujer, que examina la naturaleza de sus desventajas. No voy más allá . A la distancia, me doy cuenta de mi "astucia": elegí concentrarme en la forma y el método expositivo: "Muy mal que las discriminen, ¿pero qué puedo hacer?" Al recapitular, advierto mi incongruencia: ¿cómo me pudo apasionar un tratado que es un alegato, sin desprender de su lectura consecuencias políticas?

Reviso mi ejemplar de El segundo sexo y encuentro la profusión de subrayados y notas en los márgenes. Pero la perspectiva sobre lo femenino que me regía apenas se modificó. Muy probablemente, el cerco del pensamiento patriarcal era tan intenso que separaba orgánicamente la reflexión de la aplicación práctica, y se veía como "literatura" un examen radical de la opresión histórica y la construcción social de las mujeres.

No creo haber sido en esos años un sexista irrefrenable. Desde adolescente me fastidiaban los signos del atraso programado, muy en especial la partícula que ataba esclavistamente a la mujer con su marido"Fulana de Gómez, Perengana de Torres". (Lo sentía un herraje más que un sello matrimonial) También, había visto de cerca y admirado a las sobrevivientes del sufragismo mexicano de los veinte, con sus relatos de policías que persiguen a las activistas, las meten a una patrulla, van por otras, las detenidas escapan y todo vuelve a comenzar, mientras la propia izquierda las somete a discriminaciones. También atestigüé por compromisos militantes, la primera votación de mujeres en México, en 1955, que me emocionó o a lo mejor no, y de seguro me resultó un espectáculo fascinante, ese miedo reverencial al llegar a la casilla, ese empuñar de la papeleta como la llave de ingreso al mundo desconocido. Eso sí, pero nunca, seriamente, había revisado mis ideas sobre los derechos femeninos. Los aprobé sin responsabilizarme de mi punto de vista, reaccioné con enfado ante el maltrato machista a las mujeres, la arrogancia de los violadores, el desprecio a las activistas y sus luchas siempre tan aisladas y aislables. Pero mi rechazo sentimental de la injusticia no me comprometía a visión alguna de género.

Le debo a Rosario Castellanos la relectura de El segundo sexo. Con su modo magisterial fundado en la ironía obstinada y cíclica, Castellanos me hizo consciente de las resonancias del libro. A ella El segundo sexo le había transformado, al modificar, organizándolo panorámicamente, su entendimiento de la condición femenina. Y como a ella a un grupo de universitarias de esas generaciones, por fin dueñas de un instrumento de precisión ideológica, histórica, sociológica, incluso científica.Y si se piensa que le atribuyo demasiado valor a un solo libro, recuérdense en las condiciones de la época, y el discurso político que aún se dirigía a La Mujer con lujo de paternalismo: "Estas manos que mecen la cuna" . Por eso fue tan aleccionador el influjo del Segundo sexo sobre Castellanos. Ya podía burlarse de sí misma, porque delimitaba su sarcasmo y lo convertía en parte de la crítica irónica al machismo.

miércoles, 9 de junio de 2010

Secularización sexual

Gabriela Rodríguez
L

a Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) no pudo ser más oportuna: en plena celebración del Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres los ministros declararon la constitucionalidad de la Norma Oficial Mexicana (NOM) 046-SSA2-2005 que obliga a clínicas y hospitales, públicos y privados, a ofrecer la píldora de emergencia a las mujeres víctimas de violación para evitar que queden embarazadas. Se trata de un acto que reafirma el Estado laico y que muestra la secularización sexual de la sociedad mexicana.

Porque la laicidad del Estado implica una dimensión subjetiva en cada representante del Estado, quien tiene que separar su función pública de sus creencias personales, a fin de que estas últimas no interfieran con el derecho a la libertad de culto de la ciudadanía. No sé cuántos de los 11 magistrados son religiosos, pero los 10 que confirmaron la constitucionalidad de la NOM-046 afirmaron esa laicidad al evitar recurrir a principios religiosos y argumentar su dictamen con base en las evidencias científicas que demuestran que la anticoncepción de emergencia no es abortiva.

Tal como ocurrió hace tres años, en que la SCJN confirmó la constitucionalidad de la reforma al Código Penal que autorizó la interrupción legal del embarazo (ILE) en el Distrito Federal, estos avances se apoyan en la secularización sexual de la sociedad. El término fue acuñado por el historiador inglés Jeffrey Weeks: "la secularización sexual es la distancia progresiva entre vida sexual y valores religiosos, que ocurre aun entre creyentes" (Sexualidad, Paidós/UNAM, México, 1998).

Hoy contamos con duros indicadores del grado de secularización sexual de nuestra sociedad: 3 por ciento se declara no creyente en el censo, cerca de 5 por ciento como cristiano y 5 en "otras", 87 como católico; este último grupo, aunque mayoritario, tiene diversas formas de vivir su adscripción religiosa. Es ilustrativa la Encuesta de Opinión Católica realizada el año pasado por Católicas por el Derecho a Decidir (CDD), que se aplicó a una muestra representativa en las 32 entidades del país: casi la mitad de la feligresía católica considera que la Iglesia debería promover el castigo penal cuando se comprueba que un sacerdote abusó sexualmente de un menor; 59 por ciento no quiere que se modifique la Constitución para impartir clases de religión en escuelas públicas. La pluralidad se expresa hasta en el valor asignado a las creencias y en el apego a los ritos: para una tercera parte la característica más sobresaliente de una persona católica es estar bautizada, creer en Dios lo es para 24 por ciento, cumplir con los 10 mandamientos para 22 por ciento y solamente 13 por ciento considera que ir a misa es una característica de identidad católica. La libertad no ocupa un lugar prioritario: los valores católicos señalados son el amor (27 por ciento), el perdón (20 por ciento), el respeto (19 por ciento) y la libertad (12 por ciento). Más de 70 por ciento apoyaría a la jerarquía si admitiera que se utilice cualquier método anticonceptivo y el uso del condón. En cuanto a la anticoncepción de emergencia, 83 por ciento opina que los servicios de salud del Estado deberían ofrecerla a las víctimas de una violación y a quienes tuvieron relaciones sexuales sin protección (70 por ciento). Dos terceras partes consideran que los adolescentes deben tener acceso a servicios de orientación y a métodos anticonceptivos, apoyan que los libros de texto aborden las circunstancias en las que la ley permite el aborto así como el derecho de todas las personas a vivir su sexualidad, incluyendo a lesbianas y homosexuales. El 57 por ciento está de acuerdo con que debe permitirse el aborto en algunas circunstancias, y una cuarta parte cuando la mujer así lo decide (24 por ciento), tal como se autoriza en la ciudad de México, aunque muchas mujeres de la provincia ignoran que pueden venir a esta metrópoli para acceder a la ILE antes de las 12 semanas de gestación.

En este contexto CDD lanzó la campaña La Iglesia no condena el aborto en muchos casos, para dar a conocer la existencia de excluyentes a la pena de excomunión inmediata para las mujeres que abortan establecida en el Código de Derecho Canónico: cuando la mujer es menor de 16 años, si actuó presionada por miedo, si lo hizo por necesidad, si actuó para evitar un grave daño, si ignoraba que infringía una ley o actuó en legítima defensa, por violencia o de manera accidental, y cuando la mujer sufre alguna deficiencia mental.

Todo parece indicar que los cambios legales contribuyen a la legitimación de diversas prácticas sexuales y a su secularización, de ahí la altísima aceptación de los anticonceptivos modernos a tres décadas de su autorización legal, a pesar de que se mantenga la condena católica. El cambio cultural reciente es ante la ILE por decisión de la mujer, como demuestran tres encuestas realizadas en el DF por el Population Council: en 2007 (en que la reforma autorizó la ILE) 38 por ciento estaba a favor de la ILE, en 2008 la opinión favorable se incrementó a 63 por ciento, y en 2009 alcanzó 73 por ciento. La reforma legal y el dictamen de su constitucionalidad por parte la SCJN podrían explicar este cambio tan significativo. Con lo cual se demuestra que a veces, y por desgracia, sólo a veces, la elite política puede romper la distancia y regular de acuerdo con las percepciones y necesidades del pueblo.

gabriela.afluentes@gmail.com

miércoles, 26 de mayo de 2010

La muerte, el costo de la maternidad

Por Lucía Lagunes Huerta*

México, DF 25 may 2010 (CIMAC).- Dar la vida, a cambio de la vida de otro ser,  es uno de los tributos que las mujeres han sido obligadas a pagar por la maternidad.

A lo largo de los siglos, las mujeres han muerto durante el embarazo, el parto o después de él. A  cambio, dicen, se han ganado la gloria o algún palacio como el Taj Mahal, el cual fue construido en honor a Mumtaz Mahal quien procreó 14 hijos del emperador Sha Vahan, y quien murió en el último parto.

Producto de la mitificación de la maternidad, la muerte materna fue vista como natural, y en ocasiones como una gracia divina, el sacrificio mayor de las madres. Todas esas muertes, las que se han acumulado en los siglos, y las presentes, nada tienen de divino ni de naturales, todas son muertes prevenibles, muertes que son producto de la desigualdad profunda en que viven las mujeres.

Cada año, mueren en el mundo entre 350 mil y 500 mil por causas relacionadas con su maternidad, el 99 por ciento de estas muertes ocurren en países en desarrollo y se producen por razones tanto médicas como sociales. En América Latina y el Caribe, en 2009 murieron 15 mil  mujeres, según datos oficiales de los ministerios de salud de las Américas.

Detrás de cada una de estas muertes hay una cadena de desigualdades e injusticias que se enlazan y que marcan  la inequidad, no sólo en la que viven, sino una comunidad, un país o una región.

En las zonas más marginadas, la falta de acceso a la atención médica y la deficiente calidad en los servicios de salud han provocado que fallezcan cuatro mujeres al día por causas relacionad al embarazo y parto, revela el tercer informe de labores del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres).

Una de cada diez indígenas mexicanas que se embaraza fallece por complicaciones.

En América Latina, las niñas embarazadas entre 10 y 13 años de edad, corren el mayor riesgo de morir por causas relacionadas a la maternidad producto de la vulnerabilidad social, la fragilidad de su cuerpo, la falta de información, de acceso real a los servicios de salud y a la violencia que se ejerce contra ellas.

El riesgo de morir durante el embarazo o parto es cinco veces más alto para las jóvenes de menos de 15 años que para las que han llegado a los 20, revelan investigaciones internacionales y nacionales.

Según registros oficiales, en 2007, las 15 mil muertes maternas en América Latina y el Caribe se debieron a las siguientes complicaciones ocurridas durante el embarazo, el parto o el puerperio: hipertensión (26 por ciento), hemorragias (21 por ciento), abortos inseguros (13 por ciento), parto obstruido (12 por ciento), sepsis (8 por ciento), así como un total de 15 por ciento por otras causas directas y un 5 por ciento por causas indirectas tales como la tuberculosis, el SIDA, el cáncer, accidentes o suicidios.

Pese a todos los números y las evidencias, las muertes de las mujeres siguen ocurriendo cada día. Desde 1987 existe un llamado internacional para detener las muertes maternas, no sólo por un deber de proteger el derecho a la vida de las mujeres y con ello mejorar las condiciones de desarrollo humano de la comunidad, país o región.

Una cuarta parte de todas las muertes maternas podrían reducirse con tan sólo prevenir los embarazos no deseados. Cada dólar invertido en planificación familiar tiene beneficios tan altos como invertir 31 dólares en salud, abastecimiento de agua, educación y vivienda, revelan estudios del Fondo de Población de las Naciones Unidas.

Por ello, no es casual que dentro de los Objetivos del Desarrollo del Milenio, el número cinco esté dedicado a abatir la Muerte Materna, cuyos resultados de lo que es la política en cada país serán revisados este año.

Nada es menor para salvar la vida de las mujeres y para ello se necesitan sumar todas las voces y todos los liderazgos, y en esta cadena, sin lugar a dudas, las mujeres tenemos que entrelazar nuestros empoderamientos a favor de nuestras congéneres.

Sumar esfuerzos de todas: políticas, artistas, comunicadoras, dirigentas, funcionarias, es fundamental. Todas están convocadas a sumarse por la vida de las mujeres, por ello 100  mujeres de América Latina y el Caribe, se reunirán durante dos días en Lima, Perú, para aportar lo mejor de si mismas.

Convocadas por el Grupo de Trabajo Regional para la Reducción de la Muerte Materna, lideresas del continente, el  27 y el 28 de mayo compartirán y construirán saberes que se reflejen en un pronunciamiento para llamar a todas las instancias responsables de contribuir a romper las cadenas de injusticia y desigualdad a ser un trabajo que salve la vida de las mujeres.

Cada una saldrá con un compromiso individual y colectivo, un compromiso activo, para que en cada espacio de influencia esté  presente el objetivo de salvar la vida de las mujeres.

*Periodista mexicana, directora general de CIMAC lagunes28@yahoo.com.mx

10/LL/LR/LGL

Violencia o amor, cuestión de preferencias

AMELIA DOMÍNGUEZ

En México, y en Puebla particularmente, existen voces que pretenden que los homosexuales y lesbianas sigan en el closet, que no exijan o ejerzan sus derechos: a contraer matrimonio, a adoptar hijos, inclusive a besarse en público. “Es antinatural”, alegan unos; “no es normal”, señalan otros, negándoles con estas expresiones su naturaleza humana.
Es cierto, no es normal aún, pero es precisamente por lo que están luchando, si normal es lo que está establecido dentro de las normas o reglamentado; será normal, cuando las leyes les otorguen plenamente esos derechos. Cuando esto sea, la sociedad en general empezará a verlos como “normales”.
Ocultarse, como lo hicieron tantos años –o siglos–, encerrarse, guardar las apariencias, actuando de acuerdo a un género, masculino o femenino, cuando lo que sienten, piensan, desean, es lo contrario a lo que son externamente, sólo les creará conflictos, infelicidad, malestar, depresión e inclusive los conducirá, en muchos casos, al suicidio.
Generaciones anteriores –y recientes– de homosexuales, hombres y mujeres, para evitar el rechazo social, la homofobia, que antes se llamaba de otra manera, tuvieron que vivir una doble vida. Aunque algunos osados, desde la trinchera del arte, hayan mostrado abiertamente sus preferencias, enfrentando el rechazo, por ejemplo: Salvador Novo, Marguerite Yourcenar, Luis Zapata, Nahum B. Zenil, por citar unos cuantos.
Como lo pretenden los grupos conservadores y la iglesia, negarles la visibilidad, el ejercicio de sus derechos, no hará que los homosexuales y lesbianas desaparezcan, sino al contrario; por otro lado, las actitudes y declaraciones abiertas de “líderes de opinión”, en contra de estos grupos, incrementan el odio, la violencia, los asesinatos. Y esto es evidente: la Comisión Ciudadana contra Crímenes de Odio por Homofobia, documentó que el número de asesinatos por ese motivo, se  duplicó en los últimos años. De 28 asesinatos de personas homosexuales al año, entre 1995 y 2000, se registraron 59 a partir del 2001 a la fecha.
La organización y la lucha de la comunidad gay desde la década de los setenta, han logrado, por ejemplo, que el 17 de mayo de 1990, la Asamblea General de la Organización Mundial de la Salud (OMS) suprimiera la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales y a partir de entonces, en esa fecha, se celebra cada año a nivel mundial la lucha contra la homofobia. 
En Puebla, diversas organizaciones realizan en torno a esa fecha, actividades artísticas, culturales y académicas, que contribuya a informar y concientizar a la sociedad en torno a sus demandas. Este año, entre esas actividades, se incluyó un acto simbólico de celebración de matrimonios gays, en el zócalo de la ciudad, el propio lunes 17 de mayo, con el fin de que primero la ley de convivencia y después el de matrimonio se presenten como iniciativas en el Congreso del estado, y en un futuro, se aprueben, tal y como lo ha hecho la Asamblea de Representantes del DF.
A dicho acto, acudieron no sólo la comunidad homosexual, sino simpatizantes a su causa, como la diputada priista Rocío García Olmedo y el diputado José Manuel Benigno Pérez Vega, del Partido del Trabajo, así como padres, madres, familiares y amigos de los convocantes.
Llegaron también la prensa, curiosos y personas homofóbicas, de las cuales por lo menos dos se manifestaron abiertamente en contra de ese tipo de actos. El más peligroso, un varón de edad madura, bien vestido, que dirigiéndose a uno de los padres que repartía propaganda, le dijo en tono amenazante: “¡Si el próximo año ellos vienen y hacen otra vez un acto como éste, en el que piden se les reconozca el derecho a casarse, entonces yo tendré el “derecho” de venir con una pistola y matarlos!”.
Actitud similar adoptó al respecto el conductor de un programa de radio local, Ricardo Bojalil, quien reprobó también el que se haya escenificado en el zócalo de Puebla los matrimonios homosexuales y clamó porque este sector se quede en el closet, ocultando sus preferencias; llegó inclusive a insultar a ambos diputados por haber asistido en calidad de testigos de dicho acto. Uno de sus argumentos o preocupaciones, fue el de que cómo iba a exponer a sus hijos a que vieran como algo natural a dos hombres o dos mujeres besándose y qué explicación les podría dar al respecto.
Y es claro, el machismo que predomina en la sociedad actual, hace que personas como Bojalil y millones como él, vean y acepten como más “natural” los signos de violencia que motivan a que dos o más hombres se maten entre sí, con un odio exacerbado, como está ocurriendo con mayor frecuencia en México, a que dos hombres o dos mujeres, se besen, en franca manifestación del amor que se profesan. ¿Qué imagen de estas dos, preferiríamos que vieran nuestros hijos?
El próximo sábado 29 de mayo, la comunidad homosexual y simpatizantes, saldrán del Parque Juárez a las 11 de la mañana rumbo al zócalo en la denominada IX Marcha del Orgullo, la Dignidad y la Diversidad Sexual Puebla 2010, como conclusión de esta jornada contra la homofobia.

jueves, 11 de marzo de 2010

A 100 años del 8 de marzo, las mujeres queremos luchar por nuestros derechos: Guitté Hartog

YADIRA LLAVEN Existe una confusión entre lo que es conmemorar y festejar a la mujer, a propósito de la declaratoria del día internacional. Para Guitté Hartog, investigadora de la UAP y fundadora de la revista La Manzana, sobre estudios de masculinidad (http://www.estudiosmasculinidades.buap.mx), no se trata de regalar rosas, ni de obsequiar licuadoras, planchas o algún electrodoméstico, “es un día de lucha por la defensa de nuestros derechos”. En el centenario del 8 de marzo, una emblemática fecha que coincide con el bicentenario nacional de Independencia y el centenario de la Revolución, asegura que la reflexión sobre las problemáticas que atañen a las féminas pasó desapercibido por las distintas instituciones y dependencias de gobierno, que sólo se centraron en regalar rosas, como lo hizo el ayuntamiento capitalino, y en tomarse la foto. A diferencia de la Secretaría de Cultura, que no organizó nada, el Instituto Municipal de Arte y Cultura (IMACP) propuso, a través de Radio UAP, una mesa redonda con mujeres dedicadas a diferentes oficios y profesiones, para hablar, “sin hondura”, acerca de cómo les ha ido en la feria. A 100 años del llamado transformador y potente de la comunista alemana Clara Zetkin, en la superficial charla radiofónica, pues no se tocaron temas torales, como la postura de los derechos sexuales ni de la marginación de las féminas en los próximos comicios electorales en Puebla, las invitadas hablaron de cómo les va en la chamba y en el ámbito económico. A la plática fueron invitadas artistas, escritoras, políticas y actrices, como Beatriz Meyer, Patricia Ledezma y Ana Sánchez, entre otras, que conversaron de su vida pública y privada, y de cosas tan sobrantes, como, a diferencia de los varones, las mujeres pueden hacer cinco cosas a la vez sin ningún empacho. En los micrófonos, destacó la participación de la presidente de Puebla, Blanca Alcalá Ruiz, quien reconoció que hacen falta políticas públicas para alcanzar la igualdad de géneros. No obstante, cuando tocaron el tema de la ley de la familia, Alcalá no quiso hablar de ello ni fijar una postura, bajo el argumento que nunca se llegará a un análisis serio, cuando es utilizado como bandera política. Y con ello nos damos cuenta que, como lo dijo recientemente María del Carmen García, coordinadora del Centro de Estudios de Género de la Universidad Autónoma de Puebla, “el espacio intocado, donde las mujeres no pueden entrar, es el espacio del poder real de los hombres, con sus infinitas posturas conservadoras y patriarcales, sus intereses y sus modos de hacer”. En la parte independiente y universitaria se llevó a cabo, por la noche, la inauguración del Festival Revolucionando el Género. El arte de hacer la diferencia, que organiza, hasta el domingo 14, el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” y el colectivo Las Bigotonas.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Fuera del Clóset Frankenstein mata 'homonomio' en Puebla

Adiós a la Ley de Sociedad de Convivencia y al matrimonio homosexual en ese estado. Adiós a la estrategia cachavotos de los dos ilusos representantes izquierdosos del Congreso local, sus iniciativas ya murieron por la patria rosa. Rafael Sánchez Zanella Puebla, un estado donde las uniones tendrán que esperar Ese gran monstruo frankensteinoide que es la megacoalición PAN-PRD-PC-PANAL en Puebla para sacar al marinismo de Casa Puebla ha matado los sueños rositas de la perredista Irma Ramos y del petista Pepe Momoxpan, aunque su partido no integre la convenenciera alianza. ¿PAN y PRD juntos por la gubernatura y la alcaldía poblanas? Ni Maquiavelo lo hubiera imaginado, es más surrealista que todo el pensamiento de Kafka, la utopía morista ha sido rebasada cómo de que no, es una nostradamúsnica alquimia imperfecta que al final les explotará en sus manos cuando se tengan que repartir el botín presupuestal. Así que RIP a las iniciativas de Ley de Sociedad de Convivencia y a la del Matrimonio Homosexual, adiós a la estrategia cachavotos de los dos ilusos representantes izquierdosos del Congreso local, sus iniciativas ya murieron por la patria rosa. Rafael Moreno Valle será el candidato por el que apostarán esos partidos, resultado de una alquimia demoníaca que a fuerzas mezcló ideas contrarias, enfrentadas y peleadas entre sí. Es un monstruo creado con ideologías derechistas, yunquistas, conservadoras, católicas, mochilas, retrógradas, anacrónicas, fundamentalistas, papistas, espinosistas, carreristas, evangélicas… con izquierdistas, socialistas, comunistas, progresistas, hugochavistas, evomoralistas, castristas y de adoradores del pejista loco que –como un demente Napoleón– se siente Presidente Legítimo. Dios y María de José Guadalupe, qué monstruoso, el anticristo poblano. Para hacer esta forzada coalición (que va a devenir en colisión cuando se tengan que cobrar las facturas) se pusieron condiciones: La derecha, –y ya lo dijo el aspirante a la candidatura por la alcaldía, en esta aberración, Eduardo Rivera– pidió a los izquierdistas que pospongan sus pretensiones de analizar para su presunta aprobación cualquier tipo de ley que permitan las uniones de homosexuales y la adopción de menores de edad como hijos. Fue de más peso y más grave el derecho que tienen los homosexuales para que se les reconozcan sus relaciones y las amparen ante la ley, que la misma negación de los perredistas para aceptar que Felipe Calderón es presidente constitucional a medio sexenio de que AMLO lo ‘suplantó’, en sus sueños guajiros, claro. O sea, la ideología y convicción política fueron devoradas por asuntos de ‘moral’ religiosa y por interés de poder político. ¿Y el estado laico? Pues es una quimérica vacilada, más en tiempos electorales. Aquí las pruebas: el candidato del PRI, Javier López Zavala, asistió a la peregrinación poblana a la Villa de Guadalupe, tomó misita, se sacó la foto con el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, y su equipo de comunicación se encargó de cacarearla en todos los medios en primera plana y en los titulares como si fuera noticia. Ya grupos religiosos cristianos, le ofrecieron el voto de su fanática borregada, quizás a cambio de indulgencias matapecados. En política no hay casualidades igual que tampoco amigos sino alianzas convenencieras en pro del poder. Asimismo, el arzobispo de Puebla, bien grillero que es, ha aceptado que sostuvo reuniones con el candidato de la alianza frankensteinoidea y no tiene empacho en aceptar que invitó a Zavala a la peregrinación poblana a la Villa. No fueron encuentros casuales sino causales. Igual que logró penalizar el aborto mediante la Ley de la Familia, el arzobispo de Puebla tiene en la mira blindar la Constitución local de cualquier intento de que se legalicen las uniones de personas del mismo sexo. Para lograrlo acude a los chantajes políticos, revestidos de amiguismo y de canija piedad católica, como ya lo hizo y que le salen muy bien. Por eso sus reuniones con quienes podrían ser gobernadores, saltándose la Constitución federal, que presuntamente recientemente tuvo una enmienda para recordar que en México priva el estado laico. Sí como no. Así que tanto Irma Ramos como Pepe Momoxpan podrán dejar de pasearse en foros públicos porque de todos modos sus iniciativas cachavotos nunca pasarán al pleno legislativo para su discusión y posible aprobación. Nunca –gane quien gane la gubernatura– habrá sociedades de convivencia y mucho menos homonomio, así que ya ni le muevan porque así lo manda monseñor Espinosa vía gobierno estatal. Puebla será católica, priísta, marinista y de cursis familias tradicionales hasta el final de los tiempos. Punto final.

martes, 16 de febrero de 2010

La Jornada, Opinión, República laica

Javier Flores
La Cámara de Diputados aprobó y envió al Senado para su examen una reforma al artículo 40 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en el que se encuentran definidas las características de nuestra república. El cambio consiste en añadirle una sola palabra: laica. Es una modificación de la mayor trascendencia, pues el vocablo incluido es una síntesis perfecta de nuestra historia y del camino que los mexicanos hemos decidido darnos para coexistir a pesar de nuestras diferencias. Me parece que concentrar un universo tan vasto en un solo concepto y expresarlo de manera tan simple en nuestra Carta Magna resulta además elegante.

Y no es que la laicidad se esté inaugurando con esta reforma en México. La vida de nuestro país en general se ha regido por este principio, y la propia constitución la establece en varios de sus artículos como el 3º, el 24 y el 130. Surge entonces la pregunta de por qué se propone ahora esta reforma. La respuesta, a mi juicio, tiene que ver con una necesidad de reafirmación de este principio, motivada por el clima de confrontación que vivimos, especialmente en la primera década del siglo XXI, en el que la frontera entre los asuntos del Estado y los de las religiones aparece desdibujada.

Son varios los temas en los que se ha expresado esta división en la presente década. Incluyen aspectos científicos como la clonación terapéutica; de salud pública, como la anticoncepción de emergencia o la despenalización del aborto; y más recientemente, los matrimonios entre personas del mismo sexo y su derecho a la adopción. Se trata de debates característicos de nuestro tiempo, que encierran gran complejidad, como el estatus del embrión, la libertad o el control de la sexualidad y reproducción humanas, los derechos de las mujeres –en general los derechos humanos– y la evolución de la familia.

Pero veamos con mayor detalle algunos hechos que constituyen el marco en el que se produce esta reforma. En respuesta a la despenalización del aborto en la ciudad de México se aprobaron, en un tiempo récord, leyes en 18 entidades federativas con las que se penaliza esta práctica. Los congresos de esos estados, con sorprendente uniformidad, consideraron al embrión como persona desde el momento de la concepción y hasta la muerte natural, de manera idéntica a como lo establecen los documentos vaticanos –añadiendo además imágenes sobrecogedoras de mujeres encarceladas por haber abortado. El péndulo iba de regreso. La pretensión de la Iglesia católica de acumular reformas estatales, y arribar así a una gran reforma constitucional con la imposición de estas ideas, era más que clara. En mi opinión, el Congreso se adelanta, planteando por medio de la Cámara de Diputados la reforma al artículo 40. Yo no sé si esto logre detener completamente el péndulo, pero es muy importante tener claro el contexto.

Es todavía largo el camino que tiene que recorrer la reforma aprobada por los diputados para que quede plasmada definitivamente en la Constitución. Además de la aprobación del Senado, tiene que pasar por la de los congresos de los estados, pero puede decirse que arranca con el pie derecho. Fue aprobada en la Cámara de Diputados por mayoría, con un solo voto en contra. Esto implica que todos los partidos políticos estuvieron de acuerdo, lo que permite anticipar que, si bien no será un camino terso, cuenta con amplias posibilidades de éxito. Es de llamar la atención el papel desempeñado por los diferentes institutos políticos, especialmente por el Partido Acción Nacional (PAN), cuya ideología es la más cercana a los principios de la Iglesia católica.

La Comisión de Puntos Constitucionales, de la que surgió la reforma, cuenta entre sus integrantes con nueve diputados del PAN. Todos firmaron contra el decreto, aunque luego la mayoría (siete) fueron convencidos de votar en favor en el pleno. En los posicionamientos finales, un legislador de este grupo parlamentario intentó introducir modificaciones orientadas a entorpecer el proceso, pero fueron rechazadas. Al final, este partido aprobó la reforma con 89 de sus votos. El único sufragio en contra y las ocho abstenciones registradas fueron de diputados panistas. Esto significa que, aun a regañadientes, este grupo decidió actuar de manera disciplinada con sus coordinadores y manifestarse en favor de la laicidad de la república.

Aquí es necesario formular una hipótesis para explicar la postura del PAN. Si bien este partido ha respaldado en todo momento a la Iglesia católica –al grado de que el Ejecutivo panista es quien ha encabezado las acciones de inconstitucionalidad contra la despenalización del aborto y los matrimonios homosexuales–, ante el escenario electoral de este año y el del 2012, ha entrado en una etapa de franco pragmatismo. Ha decidido quitarse de encima la imagen, que se había ganado a pulso, de que es un enemigo del Estado laico. Lo anterior revela, además, que el peso del voto católico es un mito.

jueves, 11 de febrero de 2010

La Jornada de Oriente OPINION Las “buenas conciencias”: entre la homofobia legalizada y la preferencia homosexual penalizada

WULFRANO TORRES PÉREZ* Si la simple preferencia sexual nos hiciera mejores o peores personas, ¿qué sentido tendría “la educación, la religión, la ética y la misma psicología? ¿Qué de racional, profesional, moral y legal tiene clasificar y sancionar a las personas por la elección de su objeto amoroso? ¿La elección no convencional del compañero sexual entre adultos justifica la violación de sus derechos?, en esta absurda lógica ¿cuál debería ser la sanción para aquéllos y aquéllas que se niegan a tener un compañero sexual? ¿Si éstos tienen derecho a hacer uso de esta libertad, por qué aquéllos no? El cardenal Rivera, el mismo que protegió al cura pederasta que oficiaba en la diócesis de Tehuacán cuando él era su obispo y que ni siquiera se ruborizó por los abusos cometidos por el señor Maciel, ahora exhorta a los católicos a desobedecer a las leyes de los hombres (refiriéndose a aquéllas que legalizan el aborto y los matrimonios de personas del mismo sexo aprobadas recientemente en el Distrito Federal) si se contraponen a las leyes de dios (¿al diablo con sus instituciones?); el señor Calderón, como buen feligrés y atendiendo a las palabras de su pastor, utiliza a la PGR para condenar y promover la controversia en contra de este tipo de matrimonios y de la posibilidad de adopción. En su confusión (¿o ignorancia?) Calderón recurre a “razones” jurídicas con el argumento de que la Constitución de la República habla explícitamente del matrimonio entre el hombre y la mujer. Con todo respeto, señor Calderón, ¿no será que este argumento lo leyó usted en algún libro de religión y no en nuestra Carta Magna?, ¿o usted como abogado cree que la Constitución contenga mandatos que avalen la discriminación de las personas motivada por las preferencias, las opiniones, el estado civil, o cualquiera otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas? ¿Desde cuándo la derecha, el alto clero, los partidos políticos y el mismo gobierno federal y sus pares locales se han preocupado realmente por la suerte de millones de niños que viven en la pobreza?; ¿alguna vez estas conciencias han mostrado atención y conocen los requisitos que deberían considerarse para asegurar los intereses del niño en un proceso de adopción?, su moral sólo les alcanza para hacer leyes que castiguen a la mujer que aborta y para prohibir que una pareja homosexual pueda adoptar a un niño, como si el ser heterosexual garantizara la calidad humana para hacerse cargo de la crianza de un niño(a). ¿Qué han hecho estas falsas conciencias para castigar la pederastia, el comercio sexual infantil del que son objeto nuestros niños (junto con Brasil ocupamos los vergonzosos primeros lugares en este rubro en América Latina); nunca alzaron la voz para indignarse y menos para hacer justicia a los niños (y sus padres) que murieron en la guardería ABC en Coahuila. Son los mismos panistas los que se oponen a crear leyes que prohíban la venta en las escuelas de comida chatarra y que regulen su publicidad en los medios a pesar de que dichos productos contribuyen a que a nivel mundial ocupamos el segundo lugar con niños obesos y con sobrepeso; un gobierno que es capaz de poner la educación de millones de niños en manos de una mafia sindical que recibe como pago por sus servicios prestados en el paso fraude electoral de 2006. La doble moral de estas “buenas conciencias” sólo les alcanza para vigilar y castigar lo que ellas deciden que así sea; se sienten con el “derecho divino” de imponer su moral al resto de los mortales; suelen ser severos e intolerantes hacia el ejercicio libremente adulto de la sexualidad, pero suelen ser complacientes, promotores y hasta protagonistas de la discriminación, la injusticia, la corrupción, de los negocios privados y turbios a costa de los bienes públicos; son indiferentes ante la pobreza de millones de compatriotas, ante la violencia y la inmoral publicidad en los medios y ejercen el poder de manera arbitraria. Hacer respetar la preferencia sexual adulta de las personas es una obligación que debe garantizar el Estado; en términos de salud mental ha dejado de ser catalogada por los especialistas como señal de una anormalidad, mucho menos debería ser una justificación para discriminar y atentar en contra de los derechos de nadie. *Profesor–investigador, Facultad de Psicología, UAP