Cristina Juárez González/Foto Agencia Enfoque
En el estado de Puebla, sólo 3 de cada 10 mujeres escapan a cualquiera de las dinámicas de violencia que se generan principalmente en el seno de las familias y bajo el régimen de la fuerza del hombre, según las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
A propósito del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, en la entidad diversos organismos sociales y gubernamentales realizan actos para generar conciencia y erradicar la problemática a la que se enfrenta el 70 por ciento de la población de mujeres en la entidad.
Las nuevas autoridades en voz de la próxima presidenta del sistema estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), Martha Erika Alonso de Moreno Valle, plantean el empoderamiento de las mujeres como una estrategia para erradicar la violencia en sus hogares o en el trabajo.
La violencia se presenta o se tolera en la medida de que una mujer no se quiere a si misma, señaló la esposa del gobernador electo de Puebla, al recordar que el gobierno tiene la responsabilidad de proporcionan oportunidades de desarrollo de las mujeres para fortalecer su identidad y eliminar la tolerancia a cualquier forma de violencia.
EL ANTECEDENTE
El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer (DIEVCM), fue aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su Resolución 50/134 el 17 de Diciembre de 1999, y se celebra anualmente cada 25 de noviembre, en memoria de las hermanas Mirabal.
La propuesta para que se celebrara en esta fecha la realizó República Dominicana, con el apoyo de 60 Países. De esta forma la ONU invitó a gobiernos, organizaciones internacionales y organizaciones no gubernamentales a realizar actividades dirigidas a sensibilizar al público respecto del problema y reflejar en este día exigencias a nivel internacional.
En octubre de 2006 se presentó el Estudio a fondo sobre todas las formas de violencia contra la mujer, que demuestra que existen obligaciones concretas de los Estados para prevenir esta condición, tratar sus causas, investigar, enjuiciar y castigar a los agresores, a través de leyes como la existente en México: Ley para la igualdad entre Hombres y Mujeres.
LAS ALARMANTES CIFRAS
Las estadísticas del INEGI revelan la gravedad del problema en pleno siglo XXI y que son similares a las actualizadas por diversos organismos como el Instituto Nacional de las Mujeres (INM) y organizaciones sociales.
El último estudio realizado en 2006, revela que de las poblanas de 15 años y más, el 70 por ciento han vivido incidentes de violencia por parte de la pareja o de otras personas en su familia, en la comunidad, en el trabajo o en la escuela.
Además, la violencia más frecuente contra mujeres es la de pareja; el 47.1 por ciento de las mujeres de 15 años y más señalan haber sufrido violencia durante su última relación, mientras 39 de cada 100 mujeres de 15 años y más, han sido objeto de violencia en los espacios comunitarios o sociales a lo largo de su vida. Y el de las mujeres que trabajan en fábricas, talleres o maquila, el 49.8 por ciento sufre violencia laboral.
La representante en Puebla de la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos en México (Ddeser), Natalí Hernández Arias, compartió los resultados de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH), de 2006, que refleja los cambios en el comportamiento de la situación de las mujeres que aún se enfrentan a la violencia en distintos ámbitos.
La violencia comunitaria se entiende como una expresión de poder para someter o intimidar sexual o físicamente a la mujer por personas conocidas o desconocidas en cualquier espacio público (calle, cines, deportivos, etc.) o privado (casas ajenas e incluso la propia).
EXIGEN ESCLARECER DESAPARICIÓN DE MUJERES
Según registros de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) local, de 2005 al 2009 fueron reportadas como desaparecidas 3 mil 323 mujeres. De acuerdo con estos datos de la PGJ de Puebla, en 2005 se registraron 61 desapariciones de mujeres y en el 2006 fueron abiertos 137 expedientes, reveló la representante de Ddeser, Natalí Hernández.
Las cifras se dispararon en 2007 con 1 mil 402 casos, para el 2008 1 mil 154 y durante el primer semestre de 2009 en Puebla desaparecieron 569 mujeres, destacan en este registro, jóvenes de entre 13 y 29 años, por lo que exigió el esclarecimiento de estos casos.
Puebla ocupa el séptimo lugar a nivel nacional con mayor número de asesinatos de mujeres, ya que de 2000 a 2006 ocurrieron 423. Las muertes de mujeres por violencia intrafamiliar se concentran principalmente en 10 entidades: Oaxaca, Quintara Roo, Puebla, Tlaxcala, Distrito Federal, Michoacán, estado de México, Colima, Nayarit y Baja California.
Las lesiones que dejan las riñas en el hogar van desde una simple gastritis, hasta embolias, derrames cerebrales por la presión arterial por el estado nervioso, lesiones en el corazón, problemas renales, entre otros.
La organización no gubernamental exigió además que se homologue la aplicación de la NOM 046 en todo el país. Demandamos a los gobiernos estatales la publicación de los procedimientos de aborto por violación, y anunció un acto simbólico este jueves en el Zócalo de la ciudad de Puebla con la participación de poblanos que encenderán una luz blanca en recuerdo de las mujeres desaparecidas.
LA IGLESIA DEFINE A CONCIENCIA SI LA VIOLENCIA ES CAUSA PARA DISOLVER UN MATRIMONIO
La decisión que toma la iglesia católica para considerar la violencia como una causa elemental para la disolución de un matrimonio, es a conciencia, reconoció el arzobispo de Puebla Monseñor Víctor Sánchez Espinosa, quien aseguró que la Casa de la Familia da atención a las mujeres que son víctimas de atropellos por parte de sus esposos.
Existe un Tribunal Eclesiástico ante quien se presentan los casos que deben ser analizados para determinar una separación matrimonial, misma que a decir del líder de la grey católica es bajo el régimen de conciencia de los sacerdotes que conforman dicho organismo.
Antes de que las personas recurran al tribunal, deben acudir con el sacerdote o párroco de su iglesia para exponer su situación familiar, y recibir orientación si se decide presentar el caso ante las autoridades máximas de la iglesia en cada estado o Arquidiócesis.
En el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, la iglesia católico exhortó a las autoridades gubernamentales, instituciones y a la sociedad en general, a tomar conciencia de la dignidad de toda mujer, además de luchar contra el gran mal de la violencia que afecta a miles de ellas en todo el mundo.
Esa situación es deplorable, porque también lesiona al resto de la sociedad, expresó el arzobispo de Puebla, quien reconoció el papel fundamental de las mujeres y exigió ejercer el respeto que se merecen, denunciando cualquier forma de violencia contra ellas.
América Farías Ocampo
La Jornada de Oriente
Periódico La Jornada
Sábado 6 de noviembre de 2010, p. 27
Sábado 6 de noviembre de 2010, p. 27
Puebla, Pue. 5 de noviembre. En 14 meses (de marzo de 2009 a abril de 2010) la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) inició 17 averiguaciones previas contra mujeres que se practicaron abortos, una de ellas de sólo 12 años de edad. Cuatro fueron consignadas ante juzgados de defensa social de Puebla, denunciaron miembros de la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos (Ddser).
Natalí Hernández Arias, representante de esta organización no gubernamental, explicó que los datos citados son de la PGJE que se obtuvieron a través de una solicitud de acceso a la información.
Dijo que este viernes las activistas protestaron fuera de la representación del gobierno poblano en el Distrito Federal contra las reformas antiaborto que se han aprobado en 16 estados.
Allí denunciaron que
en Puebla se vive un lamentable y evidente clima de persecución contra las mujeres.
Manifestaron su repudio y desaprobación hacia el gobierno encabezado por Mario Marín Torres, debido a que ha
violentado los derechos y libertades de las mujeres poblanas.
Hernández Arias explicó que esta protesta forma parte de las actividades acordadas en el Pacto por la vida, la libertad y los derechos de las mujeres –de diciembre de 2009– que firmaron 90 organizaciones feministas de los 16 estados que han modificado sus constituciones para penalizar el aborto.
Las activistas denunciaron que desde que el Congreso estatal aprobó la reforma constitucional para proteger la vida desde la concepción hasta la muerte –marzo de 2009– las autoridades que dicen
impartir justicia en Puebla, lejos de cumplir con su obligación, han acentuado la persecución y criminalización de las mujeres que deciden sobre su cuerpo.
Un ejemplo de esto –abundaron– es el caso de Alejandra Gómez Sánchez, de 21 años de edad, a quien la PGJE le inició un proceso penal por el delito de aborto y la detuvo, mientras el Ministerio Publico la hostigó.
De las 17 averiguaciones previas que se iniciaron en los 14 meses referidos, cinco se ejecutaron en Tehuacán, dos cada una en los municipios de Puebla, Tecamachalco, Izúcar de Matamoros y Tepeaca, y una en Tehuitzingo, Huauchinango, Teziutlán y San Martín Texmelucan.
El rango de edad de las mujeres denunciadas ante la PGJE por interrumpir su embarazo oscila entre los 12 y los 37 años.
Las activistas señalaron que son preocupantes las decisiones de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial en Puebla, pues denotan franca obediencia a los designios de las cúpulas eclesiásticas, en abierta violación del carácter laico del Estado mexicano.
Por ello, expresaron rechazo a
las acciones que, fundadas en la moral de unos cuantos y carentes de sentido ético y legal, justifiquen la persecución y encarcelamiento de mujeres en la entidad.
Los integrantes de Ddser exigieron libertad inmediata a todas las mujeres encarceladas injustamente por abortar; acciones efectivas de educación sexual con bases científicas, sobre todo en los sectores poblacionales de mayor vulnerabilidad y marginación, a fin de evitar embarazos no deseados y por ende la recurrencia al aborto.
Demandaron facilitar el acceso a métodos anticonceptivos a las mujeres poblanas y respecto al derecho que tienen a decidir de manera libre y voluntaria sobre su vida reproductiva y su maternidad.